Yo lo sabia desde hace días pero ayer estuve en la Plaza Castilla y me acorde de muchas cosas que una inmensidad de amigas y amigos vivimos en ese sitio, prepararé un breve resumen de cómo era aquel lugar por el que muchos se mataban por entrar.

Lo primero era que cuando esa discoteca estaba en sus buenas no tenia hora para que fuera cerrada, en aquel entonces no existía la famosa “Ley seca” que como ustedes saben se creó para frenar la ola de delincuencia que vivió el país hace aproximadamente 3 o 4 años, bien el caso era el siguiente Trío no era una discoteca de usted llegar a las 11 ni las 12 de la noche a Trío se llegaba después de las 3 de la mañana uno hacia su ambiente por otro lado y luego en la madrugada llegaba a dar sus pasos en aquella discoteca que siempre estaba llena.

En principio como dicen popularmente solo iban personas de la clase, bien vestidas, y la gente de la “High” que compartían en un ambiente de tranquilidad donde se gozaba hasta amanecer, cuando yo visitaba esta discoteca estaba de moda Vanity y Atarazana en la Zona Colonial que cuando una no estaba de nada se iba a la otra y viceversa.

Trío se volvía cada vez más popular y con ella llegaron como dicen y no es por discriminar ni nada porque no tengo nada en contra de los peloteros ni de las mujeres que hacen con su vida lo que entienden conveniente. Pero llegaron los “peloteros, los viejos y los cueros”, los peloteros y los señores mayores invadían el lugar en busca de las jóvenes que disfrazadas de señoritas hasta debajo de la mesa le practicaban el sexo oral visto por mis ojos, se llegaron a armar par de líos y hasta muertos en el parqueo se llegaron a contar, pero por arte de magia la gente no dejaba de asistir al lugar aunque la “High Class” estaban dejando el pedazo porque ustedes saben que el rico no le gusta ir a donde se arman los líos.

Bueno entonces ganaron la batalla los reyes del brillo y el desorden, la discoteca se quedó reinando aunque no con el publico que inicialmente conquistaron, pero a los propietarios de esta clase de negocios poco les importa ellos lo que quieren es que se llene y se venda, en ese lugar muchas mujeres dieron galletas y a muchos hombres le dieron sus palos. De las cosas que veía era que en algunas ocasiones estaba una pareja o unos jóvenes sentados en una mesa y llegaba un “Turpen ” de esos que eran clientes fijos y uno miraba como al que llegaba primero lo mandaban a bajar de la mesa.

La Ley seca le tiro de gracia porque la gente nunca se acostumbró a llegar temprano a esa discoteca, se hicieron intentos de rescatarla colocando días para las universitarias, las famosas ofertas de Ladys Night, especiales alternos pero todo fue en vano, se invirtió un dinero fuerte en la remodelación pero nada sirvió para volver a lo que una vez fue. Hoy el local se encuentra a la venta o alquiler. Adiós Trío Café.

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